Cómo evitar que tu lado oscuro detenga tu proceso evolutivo

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Todos tenemos un lado oscuro, porque para que haya luz, debe haber oscuridad. Son los dos lados de la moneda, acorde con uno de los postulados universales: La Ley de la Polaridad. Así pues, lo primero que debemos hacer es reconocer nuestra parte oscura para poder actuar sobre ella y no dejar que detenga nuestro proceso evolutivo.

Ahora, ¿cuál es esa parte oscura?

En primer lugar, es todo impulso cuyo fin sea el ejercer poder sobre los demás: El control, la manipulación, el victimismo, el chantaje emocional y la inoculación de miedos son algunas de sus manifestaciones más recurrentes. Tu lado oscuro te hace creer que necesitas tener poder sobre otros para que te respeten o te quieran.

Ese lado oscuro también puede ser un sistema de creencias limitantes que nos ha sido inculcado por la religión, la sociedad y los lazos familiares. Estas creencias operan de una manera tan perniciosa que aun cuando creemos actuar con justicia, lo que en realidad hacemos es controlar, criticar y juzgar a las demás personas.

Toma en cuenta que no todo lo que parece bien está bien. Recuerda que hemos acumulado mucha información errónea y realizamos muchas interpretaciones erróneas. Utilizando una frase coloquial, tenemos batida una sopa mal mezclada. Creemos hacer el bien y en realidad nos domina el lado oscuro. Ahora veremos cómo evitar estos errores.

Reconoce que eres la Fuente

Eres la luz, la verdad y la justicia; eres Dios en acción. Aunque en ocasiones te cueste aceptarlo, por lo menos estarás de acuerdo en que si Dios es omnipresente, omnisciente y omnipotente, es imposible que no habite dentro de ti. El no reconocer que somos dioses en acción es otra creencia limitante y otra manifestación de tu lado oscuro.

Empieza a reconocer que eres la Fuente y que posees todo su poder. No existe algo que no puedas lograr. Sin embargo, al reconocerte como luz, debes también aceptar que posees una parte oscura. Todos la tenemos, porque para poder encender una luz, tienes que partir de la oscuridad.

No puedes ver la luz si primero no hay algo oscuro. Así pues, debes aceptar tu sombra y soltar tu oscuridad.

Una acción muy eficaz para reconocer tu parte oscura consiste en escuchar a los otros, porque todos somos el espejo de todos. Escucha también lo que tú dices respecto a otros. Verás que casi todo lo expresado es negativo.

De esta manera es fácil ver tu propia oscuridad. Cuanto más la reconozcas y la aceptes, más fácil va a ser la salida. Tienes que verte y empezar a actuar en consecuencia, para no continuar limitándote, deteniendo así tu proceso evolutivo.

Otras formas de oscuridad

Si te sientes víctima de todo lo que te rodea, ya sea falta de dinero, maltratos recibidos o circunstancias adversas de tu vida, deberás aceptar que ese victimismo es parte de tu oscuridad. De igual forma, todo el control que deseas ejercer sobre otros es tu lado oscuro. Cuando entablas una discusión y quieres tener la razón a toda costa, ese es tu lado oscuro.

Cuando estás dispuesto a pelear hasta las últimas consecuencias por defender una de tus opiniones, estás en tu momento de oscuridad. Y lo estás también cuando sientes tanto miedo que te paralizas y esgrimes el más mínimo pretexto para no hacer algo que realmente desearías.

Esto ocurre cuando dices: «No quiero ese trabajo porque no es para mí», pero en el fondo sabes que es tu sueño. O cuando afirmas: «No quiero tener pareja porque estoy cómoda así y soy muy feliz». En esos casos estás actuando a través del miedo, y por lo tanto, estás actuando desde la oscuridad.

También lo haces cuando generas resistencia y no quieres empezar a desarrollar tu potencial. Por ejemplo: si estás en el camino de la luz, sabes que debes conectar con la abundancia en todas las cosas. Si estás manifestando cualquier tipo de carencia, ya sea en tus finanzas, relaciones o salud, estás en la oscuridad.

Cuidado con las emociones negativas

Entonces, acepta tu oscuridad. Cuando te digan algo, acéptalo sin crear resistencia. Si estás manifestando un enfado de cualquier tipo, aunque creas que estás en lo cierto, tienes que tomar acción para salir de esa emoción negativa. Ese tipo de emociones sólo te perjudican a ti mismo y a nadie más.

Por esto, no utilices el enfado, o cualquier otra emoción negativa, como una forma de control sobre los demás. Ese control limita tu proceso evolutivo justo en el momento en el que más debes reconocerte como luz y empezar a aceptar la abundancia.

Si te sostienes en el papel de víctima y te niegas a salir de las emociones negativas, rechazas la luz que eres y entras en la oscuridad.

Si alguien te dice que lo estás manipulando, detente de inmediato, porque si no lo haces, construirás paredes y muros de limitación que bloquearán tu proceso evolutivo. Estarás aplicándole una nueva capa de cemento a ese muro; será más grueso y te separará todavía más de la abundancia y la sabiduría. Así pues, cuando actuas como controlador, victimario o manipulador, estás frenando de forma muy abrupta tu propio proceso.

Lo mismo cuando inyectas miedos en el otro. Cuando le diriges palabras o le muestras sentimientos que contengan miedo, y cuando inicias procesos creativos que crean limitaciones en ellos. Por tu propio bien, empieza a trabajar en ti, porque cuando empiezas por ti, todo cambia a tu alrededor.

Cuando tú cambias, todo cambia

Si quieres ayudar a los demás, ocúpate de tu propia oscuridad y no busques corregir la de los otros. No pretendas cambiar a nadie. Al ser como son, ejercen su libre albedrío. Al único que puedes cambiar es a ti mismo, pero cuando tú cambias, todo cambia, porque cuando sales de la oscuridad, elevas tu frecuencia vibracional hasta tal punto que todo lo que viene a ti es correspondiente con esa frecuencia.

Así que imagínate lo que puedes lograr si vibras en felicidad, armonía, paz, amor, buena voluntad y aceptación. Esto ocurre acorde a otro de los principios universales: La Ley de Vibración, la cual establece que lo igual atrae lo igual. Por lo tanto, todos aquellos que estén a tu lado elevarán también su frecuencia.

La clave reside en elevar tu propia frecuencia vibracional porque así inundarás todo tu entorno con ella y serás una fuente de bendición y ayuda para tus seres queridos.**

En vez de bajar sus frecuencias transmitiéndoles miedo, tristeza o ira, eres como un manantial y ellos empezarán a sentirse bien en tu compañía. Muchas personas se ven atraídas por lugares oscuros porque desean escapar de ambientes familiares inundados de emociones negativas. De tal manera, si de verdad quieres ayudar a la gente que amas, aumenta tu frecuencia vibracional, reconociendo tu oscuridad.

Acepta tu oscuridad

Cuando alguien te diga que lo estás controlando, manipulando, victimizando o provocándole miedo, está mostrándote tu propia oscuridad, misma que tal vez no habías visto hasta ese momento. Detente y agradece el que te lo hayan hecho ver. También agradece si te das cuenta que estás siendo controlado, manipulado, o si has asumido el papel de víctima.

Al Universo le da igual que tú seas la víctima o el victimario, el controlador o el controlado, el manipulador o el manipulado: Son manifestaciones de una misma oscuridad. Seas uno u otro, no estás del lado de la luz. Una vez que logras aceptar tu lado oscuro, puedes salir de su influencia. Reconócelo, detente y agradece que te lo hayan mostrado.

Hazte cargo de tu oscuridad

Una vez que has podido ver tu oscuridad debes trabajar para erradicarla. No lo harán los psicólogos, los psiquiatras, los sacerdotes ni los jueces. Sólo tú puedes, porque esa oscuridad no es una amenaza externa: Está dentro de ti. Tienes que dejar el auto sabotaje. Reconoce, acepta y hazte cargo. Debes salvarte a ti mismo y a nadie más.

Por lo tanto, agradece a quien te señala tu oscuridad y empieza a tomar acción. Abandona las excusas y las quejas, porque sólo son formas de resistencia, y en ellas inviertes y malgastas demasiada energía. Tampoco te desgastes en intentar cambiar a los otros con palabras.

Esa persona a la que deseas cambiar deberá resolver su propio cambio por sí misma. Ocúpate más bien de elevar tu frecuencia vibracional, y entonces la oscuridad que habita en el otro se neutralizará o se eliminará. Y si no desea abandonar su lado oscuro, no te preocupes, porque al elevar tu frecuencia vibracional, tu neutralidad te hará invulnerable a las frecuencias de los otros.

Podrás desapegarte fácilmente de personas y situaciones. En cambio, si en este momento estás triste, enfadado, frustrado o con culpa, o si crees que las altas expectativas que has fijado para tus hijos, tu relación de pareja o tu trabajo no se están cumpliendo, esas emociones de baja frecuencia harán que lo que venga a tu vida sea justo lo que no quieres.

Fíjate si te estás auto saboteando o resistiendo. No intentes cambiar a los demás, porque eso también es una resistencia. Abandona las excusas y las justificaciones. Quien debe cambiar eres tú, y solo tú puedes realizar ese cambio.

Libérate y desapégate

Deja de regodearte en todas esas emociones negativas, porque no te sirve de nada. Solamente generas más oscuridad, porque la estás observando en el campo cuántico y la precipitas a tu vida. Recuerda que generas lo que observas. Tampoco sirve de nada sentarte a hablar de estos temas sin tomar acción.

Libérate y desapégate. Desapégate del control, la manipulación y el victimismo, y empieza a vibrar en la alegría.

Cambia, y los demás te verán de forma diferente; querrán estar en tu misma sintonía. Querrán estar en todo momento a tu lado. ¿Nunca te pasó que te hartaste de una relación y te desapegaste de ella? Elevas tu vibración… y en ese momento tu pareja, a la que estás apunto de dejar, cambia. Dices: «Justo ahora, cuando ya no me importa, decide cambiar». ¿Qué fue lo que en realidad cambio? Tu frecuencia vibracional. Tu pareja empezó a resonar contigo. Cuando saliste de la oscuridad reactivaste tu proceso evolutivo.

Encuentra el verdadero origen de la libertad

Tu libertad no depende de que la otra persona cambie y te deje de maltratar; que se convierta en mejor padre, marido, esposa, hijo o hija para que puedas ser feliz. Ser libre significa que has tomado acción a fin de salir de tu parte oscura, porque tú eras el creador de una frecuencia vibracional baja y estabas contaminando a todos los otros.

Además, todas las personas que se acercaban a ti tenían esa misma frecuencia vibracional, y al unirse contigo completaban la dupla manipulador-manipulado, víctima-victimario, o controlador-controlado. Si eres un gran manipulador, seguramente atraerás a alguien enormemente manipulable, ya que comparten la misma frecuencia,

¿Cómo te sacas de encima a un controlador? Aumentando tu frecuencia vibracional. De esta manera, o se une a tu frecuencia de amor, alegría, paz y aceptación, o seguramente se irá. Quien desee acompañarte resonará contigo.

El origen de la libertad está en el perdón. Cuando alguien te muestre que lo estás manipulando o controlando, detente al instante y di: «Quiero permanecer en la luz, porque Yo Soy la Fuente». Y empieza a perdonar. Empieza a desarrollar la paciencia y a permanecer callado.

Deja de discutir y de pretender tener la razón en cuanto argumento se te presente. Ya no intentes cambiar al otro con palabras. Hablar no sirve de nada. ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste con tu pareja, tus padres o tus hijos a hablar y resolviste algo? ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste con tu jefe controlador y manipulador y te ha aumentado el sueldo o te ha mejorado las condiciones de trabajo?

Alcanza tu principal objetivo

El verdadero cambio se logra aumentando tu frecuencia vibracional. Si tienes un trabajo donde el jefe te está volviendo loco y ya lo intentaste todo, eleva tu frecuencia y verás que o bien tu jefe se va, o te aumenta el sueldo, o recibes la noticia de que te esperan en otro trabajo. No importa cómo; el Universo te lo dará en bandeja de oro.

Si aumentas tu frecuencia vibracional solucionas el problema porque al hacerlo, te alineas con la Fuente y vas hacia el lado de la luz. Estás en camino de alcanzar el objetivo con el que has venido a este plano físico, que es la evolución de tu ser. Recuerda que la luz y la oscuridad corren caminos paralelos y no se cruzan.

Por lo tanto, si reconoces tu oscuridad y trabajas en ella sin resistencias, permaneces en el camino de ese objetivo. En cambio, si niegas la oscuridad y te auto saboteas, tomas el otro camino y detienes tu proceso evolutivo. Vas en sentido opuesto a tus sueños. La luz es amor, abundancia, sabiduría, belleza… ¿y acaso no es eso con lo qué sueñas?

La herramienta del perdón

Si no estás empoderado, estás en la oscuridad. Si estás siendo maltratado física o psicológicamente, o si no dejas de recibir malas noticias con respecto a los tuyos, estás en la oscuridad. Por esto debes tomar acción cuanto antes. Debes reconocer que eres la Fuente. Que eres Dios en acción.

Pero en principio debes aceptar y reconocer tu lado oscuro. Una vez que lo reconoces, no te resistas y empieza a tomar acción con gratitud y mucho perdón. No olvides que el perdón es el verdadero origen de la libertad. No dejes de perseguir tus sueños y permanece callado. Deja de juzgar y criticar, y así elevarás tu frecuencia vibracional.

No olvides que el perdonar empieza por pedirte perdón a ti mismo. Para ayudarte, tienes una herramienta muy poderosa y muy bella, llamada Técnica del Perdón: Como es arriba es abajo. Puedes ver el video en el que la explico con detalle en esta misma página. Con ella llegas al origen de todos tus males. Llegas hasta las memorias que habitan en cada átomo de tu cuerpo y empiezas a trabajar en ellas. Empiezas a trabajar el perdón en ti.

Elévate y sana

Ten en cuenta que no es válido decir: «Es que mi esposo es tan negativo que no me deja crecer». Tú también generas esa misma frecuencia vibracional baja: Por eso permanecen juntos. Si empiezas a elevar tu frecuencia al amor, la paz y la aceptación, tu esposo cambiará; o bien deja de ser tan negativo, elevando su frecuencia, o se irá. No olvides que lo que ves delante de ti lo posees tú misma.

Al elevar tu vibración, todas las personas tóxicas a tu lado cambiarán, o de lo contrario se apartarán de ti de manera inconsciente, al no poder sintonizar tu alta vibración.

Cuando elevas tu frecuencia, la luz se torna mucho más fuerte que la oscuridad. Por lo tanto, tu luz va a sanar todo y será mucho más potente que la negatividad de los otros. A este respecto, observa a la gente y escucha como habla. La enorme mayoría de sus palabras son de queja, porque se la pasan contándose mutuamente sus problemas.

Y casi siempre emiten críticas y juicios hacia los demás. Aprende a escuchar y aprenderás a cambiar. Escucha todas sus resistencias y su negativa a reconocer su oscuridad. Así pues, habla poco y cambia tus creencias limitantes. Toma acción y utiliza todas las herramientas de que dispones y que yo te he dado.

Toma acción y el Universo te lo dará todo.

Reconoce que la fuerza está en ti

eres luz, y tú eres el único que puede tomar acción para dominar a tu sombra. Considera esta vida como una lucha entre la luz que eres y tu oscuridad. No tienes que hacer crecer la luz, porque ya eres la luz más potente: Eres Dios en acción. Lo único que tienes que hacer es dominar esa oscuridad.

Y la única o el único que puede dominarla eres tú. Reconócela en todos los aspectos que hemos abordado, incluyendo todo lo que sucede a tu alrededor y que te lastima tanto. Trabaja en ti, porque esa sombra está en tu interior. Enciende esa poderosa luz que eres e ilumina tu vida, junto con las de todos los seres que te rodean.