Domina todas tus sombras y serás libre

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En este artículo vamos a ver la importancia de saber cuáles son nuestras sombras, porque a veces es muy fácil señalar con el dedo y observar las sombras en el otro.

Es muy fácil porque, según nuestro criterio de vida, nosotros sabemos «qué está bien y qué está mal, dónde está la luz y dónde la oscuridad».

A veces estamos en posición de víctima, juzgando y criticando, y es difícil para nosotros saber cuál es nuestra sombra y nuestra oscuridad.

Sobre todo cuando estamos en este camino evolutivo y estamos del lado de la luz, es fácil decir que todos los demás están del lado de la oscuridad y pensar “yo soy la buena y la que pone el orden aquí y tú eres quien me oscurece a mí”.

Pero te voy a contar que no es así como tú piensas, te voy a contar por qué para ser libre tienes que dominar tus sombras.

Dónde está la fuente de todo

Esto de que “todo es luz y oscuridad”, que “la luz puede brillar donde hay oscuridad”, de que “si no existe una oscuridad, no existe la luz”, quiere decir que para que haya un foco de luz, tiene que haber toda una oscuridad donde esa luz pueda alumbrar y mostrar todo lo que hay, si no, no existe; el principio es la oscuridad.

¿Se acuerdan qué dice La Biblia? “Hágase la luz”. O sea, lo primero que existió fue la oscuridad, quiere decir que esa parte de oscuridad también está en ti porque si deseas encender un foco de luz en tu vida, tienes que ser oscuridad primero.

A aquél que tú señalas como oscuro, también lo tienes tú. Tú eres esa oscuridad porque para que haya luz en tu vida, tiene que haber oscuridad.

Tienes que saber que la fuente de todo es luz y oscuridad y tú vas a decidir qué es lo que viene a tu vida, si la luz o la oscuridad.

Pero no es tan fácil como piensas porque ¿dónde está la medida de qué es luz y qué es oscuridad?.

No tenemos una medida porque no podemos dejarnos guiar por la medida que nos inculcaron con la religión, con la filosofía o con las enseñanzas. Esa no es una medida.

De hecho, la medida de esa luz y oscuridad, está equivocada, por eso estamos como estamos en este planeta Tierra. De otra manera estaríamos en un planeta lleno de luz, ya hace muchísimos años, así que no es tan fácil como todos vosotros pensáis porque no está la “vara con que medimos” dentro nuestro.

Agradece la oscuridad que estás viendo en el otro

Tenemos que partir de la base de que todos nosotros estamos equivocados. Inclusive, tienes que saber además que esa oscuridad que estás viendo en el otro la tienes que agradecer, porque esa persona está entregando su oscuridad para que tu puedas encender tu luz.

Estamos cambiando todo lo que hasta ahora veníamos sabiendo: tanto el hecho de señalar la oscuridad, como de decir “yo no quiero que me contaminen”, depende de la vara con la que midamos y de esta forma, la luz y la oscuridad están equivocadas en un porcentaje muy alto.

La fuente de todo está en que todo es luz y oscuridad: mi misma presencia Yo Soy es luz y oscuridad.

Partiendo de esa base, vamos a tener que dejar esa vara con la cual estamos midiendo y haciendo conjeturas y apartándonos de la oscuridad para que “no nos contamine”.

Para que mi luz pueda existir, necesito de la oscuridad del otro, quiere decir que tengo que agradecer a ese otro que está entregando su vida para que yo pueda encender mi luz.

Acepta tu sombra

Ya dije que para ser libre, tienes que dominar tus sombras, porque es más fácil decir “yo no tengo sombras”.

Como a mí me gusta dar vuelta a todo, cuando yo hago lo que otros quieren, lo que la religión quiere, lo que mis padres quieren, lo que “Dios” quiere, estoy manifestando mi sombra.

Precisamente porque la libertad está en ser lo que tú deseas en el momento que lo deseas, independientemente de lo que los demás opinen o sientan.

Esa conducta de querer hacer el bien, de querer ayudar a otros, de hacer todo para que todos estén felices, es una sombra tuya.

Si tú vives para cumplir las expectativas de los otros, estás viviendo en la sombra.

Cómo evitar que tu lado oscuro detenga tu proceso evolutivo

La diferencia es muy grande entre lo que tú pensabas que era -señalar al otro que tiene la sombra-, cuando en realidad, queriendo cumplir las expectativas del otro, queriendo hacer lo que teóricamente “está bien”, queriendo hacer todo perfecto, estás viviendo en tu propia sombra.

No estás manifestando tu verdadera esencia, tu verdadera libertad de ser en absoluto. Por eso es muy fácil ver en el otro y muy difícil ver en nuestra propia esencia.

El miedo a no cumplir las expectativas de los demás

El miedo a no cumplir las expectativas y a no ser buena persona, es el miedo a la abundancia. Todo lo que te frena a ti, cuando no haces algo por miedo, para no hacer mal al otro, porque no es “correcto” para la sociedad en la que vives, es tu propia sombra, tu oscuridad.

Si quieres salir de la oscuridad y dominar tus sombras para poder ser libre, vas a tener que dejar de vivir con esos miedos, vas a tener que dejar de cumplir con las expectativas de otros, dejar de mirar a los otros para ver qué puedes hacer tú y dejar de vivir para los otros.

Seguramente me vas a decir que soy “el anticristo” porque te estoy diciendo todo lo contrario a lo que dice todo el mundo. Pero yo quiero que seas libre y cuando lo eres y haces lo que quieres en el momento que deseas, estás experimentando tu propio Yo Soy.

Hay que dejar de hacer las cosas porque tienes que hacerlas de determinada forma. Hay que dejar de hacer las cosas porque “tengo que hacer el bien al otro”, dejar de hacerlas porque “tengo que ser buena persona”.

Porque tú no estás experimentando tu verdadero yo soy y si tú no lo experimentas, no eres libre y no existe la presencia yo soy en tu vida.

Haz lo que de verdad deseas

Estoy viendo últimamente que la gente tiene mucho miedo a comer, están todo el tiempo con “qué puedo comer”, “qué puedo tomar”, y es que hay una falta total de libertad y de elección cuando están decidiendo qué comer.

Si tienes que estar viendo “si como esto, me hace mal a aquello”, es una falta de libertad.

Cuando tú estás experimentando tu propia esencia, tu verdadero yo soy, las cosas cambian.

Los alimentos vienen a ti perfectamente, no tienes que estar seleccionando ni eligiendo, no tienes que estar decidiendo, el alimento viene ti porque eres la fuente.

Estoy viendo muchísimos seres con mucho miedo a lo que están metiendo en su cuerpo y eso es peor que meterse la peor porquería de comida en su cuerpo.

Es mucho peor el miedo de meter la comida al cuerpo para no hacerle daño, que comer lo que, teóricamente, peor hay.

Cuando tú empiezas a manifestar tu propia esencia, tu propia libertad y tu propio yo soy, las cosas vienen a ti por completo.

Vas a tener que empezar a descubrir qué es de verdad lo que deseas en tu vida, en el momento actual, independientemente de lo que vayas a manifestar en tu futuro.

Quiere decir que no tienes que dejar de comer por miedo al futuro, no tienes que dejar de comer algo por el miedo a no estar vibrando alto. Eso te separa de tu verdadero yo soy, no estás manifestando tu luz cuando haces o dejas de hacer las cosas por miedo.

Vas a tener que decir “se acabó” a muchas cosas. Se acabó el dar la vida por los otros y hacer cosas por costumbre. Vas a tener que empezar a decidir lo que verdaderamente sientes en tu presencia yo soy.

Para manifestar la libertad vas a tener que empezar a dominar tus sombras y ese es el trabajo más difícil que te toca en este momento.

Esto es lo más difícil que vas a tener que hacer: romper con las estructuras de lo que nos enseñaron, con todos esos parámetros, y empezar a sentir la verdadera esencia. Es un trabajo muy duro.

Tienes que saber que hasta ahora todo lo aprendido está equivocado y para poder hacerlo, vas a tener que empezar a escuchar tu corazón y decir “hago esto porque lo siento, porque tengo ganas, porque lo siento en mi corazón”.

Romper con las estructuras es lo más difícil que te toca hacer en este momento.

La fuente de todo es “nada está mal, nada está bien, todo es correcto” porque la luz y la oscuridad tienen que coexistir para que pueda existir esto que estamos viviendo ahora.

Vas a tener que empezar tu verdadero sentir dentro de tu corazón para que te guíe en esa luz que quiere salir.

El verdadero deseo de tu corazón nunca se equivoca

Empieza a escuchar tu corazón con lo que de verdad quieres hacer. Te aseguro que cuando empieces a abrir el chakra del corazón y empieces a sentir el amor en tu corazón, ese amor que te rodea y que es todo, va a hacer que tus decisiones sean absolutamente bien tomadas con la perfección divina.

Tú no vas a tener que pensar, vas a tener que fluir. Y para llegar a ese punto, vas a tener que eliminar todos esos miedos que te están limitando.

Para empezar, el miedo a no ser bueno, a la oscuridad, a ir al infierno – ese infierno que nos enseñaron en la religión-, miedo a que no te quieran si te muestras tal cual eres, miedo a decir determinadas palabras porque vas a ofender al otro, miedo a comer, miedo a determinados lugares, sitios y cosas.

Todo aquello a que le tienes miedo es lo que vas a atraer a tu vida, así que vas a tener que eliminarlo por completo y es el trabajo que más te va a costar.

Reconoce tu luz, reconoce tu oscuridad, reconoce tu sombra, acéptala y empieza a aceptarla en aquellas cosas donde tú pensabas que estabas haciendo el bien.

Deja por absoluto de juzgar y criticar porque ahí está la cuestión

Si dejas de criticar y de juzgar y aceptas la vida tal cual viene, te dejas guiar por tus deseos del corazón y haces lo que de verdad éste decide y fluye en cada momento del ahora, no te vas a equivocar nunca.

Aceptarlo tal cual como está viniendo a tu vida. Dejar de tildar la oscuridad en el otro porque cuando uno juzga y critica, está mirando la oscuridad en el otro y te puedo asegurar que eres más oscuro tú cuando juzgas en el otro, que la misma oscuridad que estás viendo en él.

¿Dónde está la luz y dónde está la oscuridad? No lo sé, porque depende con los ojos que se mire, entonces no existe un parámetro ni una vara de dónde están la luz y la oscuridad.

Te puedo asegurar que eres más oscuro tú, si estás haciendo todo por miedo a que no te quieran, por miedo a hacer las cosas mal, por miedo a dañar al otro o por miedo a dañar tu cuerpo. Te aseguro que es por completo más oscuro que la luz que estás buscando con esos actos.

No tienes una vara porque no existe en ti, porque tu vara está equivocada por la religión que te metieron en la cabeza, por las filosofías que te metieron, por las enseñanzas de tus padres, de tus ancestros, por tu sociedad donde estás viviendo.

Entonces, ¿quién tiene la razón? Si la sociedad occidental dice una cosa, la oriental dice otra, ¿dónde está la vara, dónde está la verdad, dónde está la luz y la oscuridad?

No existe la vara, así que tienes que dejar de mirar esa “fuente” porque esa luz y oscuridad según tu vara, está equivocada por completo.

Primero, tienes que aceptar que tú eres la sombra partiendo de esa base.

Segundo, el origen de tu libertad está en no juzgar y no criticar, eso es lo correcto.

Y además, hacer lo que de verdad tu corazón decida.

Si eres fiel a tu corazón, eres luz

Si tú no eres fiel a tu corazón, eres oscuridad, así que no te importa lo que opine el otro, no juzgues, no critiques y ahí está el verdadero sentido de hacer y ser la luz.

Vivir sin apegos, sin juzgar, sin criticar, aceptar y agradecer todo lo que viene a tu vida. Recuerda que tenemos que consumir o transmutar, entonces tenemos que recibir cosas y agradecerlas.

Vas a empezar a observar en el campo cuántico un montón de cosas que van a venir a tu vida porque vas a tener que limpiar toda la basura que dejaste, así que o consumes o transmutas.

Pero independientemente de eso, si tú, cuando estás en esta vida en la cual estás consumiendo y transmutando, dejas de juzgar, de criticar y vives sin apegos, aceptas, recibes y agradeces todo lo que viene a tu vida, sigues lo que tu corazón desea, sin tener que estar haciendo lo que te están diciendo que hagas, cuando empiezas a vibrar en el verdadero ser, tus decisiones van a ser más que acertadas.

Independientemente que para la vista de otro no esté aceptado, a ti no te importa, tú no le debes nada a nadie, tú le debes a tu verdadero yo soy, la verdad.

Tú decides qué hacer en cada acto de tu vida, en cada momento del ahora, en este instante, independientemente de todo lo que haya en tu vida -estoy hablando de padres, hijos, pareja, familia y todo lo demás-.

Cuando tu verdadera esencia se manifieste, es muy difícil que hagas daño a otros, porque estás obrando desde tu corazón, desde el amor.

No hay peor error y no daña más a nuestro cuerpo que el miedo a hacerle daño.

El miedo a hacerle daño hace más daño que estar haciendo actos de amor y de deseo de mi verdadero cumplimiento, de mi verdadera esencia.

Si yo hago un acto en el cual estoy cumpliendo mi verdadera esencia, te puedo asegurar que no daña nada con respecto a dejar de hacer cosas porque tienes miedo de dañar a tu cuerpo o miedo de dañar a otros.

Vas a manifestar tu verdadera presencia yo soy cuando dejes de juzgar, de criticar y cumplas con lo que tu quieres y deseas hacer en cada momento del ahora. Cuando vivas sin apegos y agradeciendo cada acto de tu ahora.

Parece fácil lo que te estoy diciendo pero es verdaderamente difícil. Olvídate de lo que tienes que comer o no comer, de lo que tienes que hacer o dejar de hacer, eso es fácil. Lo más difícil es dejar de juzgar, de criticar y dejar de mirar la oscuridad en el otro porque cada vez que tú lo haces, te estás viendo reflejado tú. Eres el reflejo de eso.

Fíjate qué diferente si tú para ser libre tienes que dominar tus sombras y aceptarlas: dejar de hacer todo para ser bueno, dejar de hacer lo que los otros quieren, dejar de cumplir con las expectativas de otros, de la religión, de la gente, de los padres, de tu sociedad, de todo, porque esa es tu verdadera oscuridad, esa es tu sombra.

Haz caso a tu verdadero Yo Soy

Deja de hacer lo que los demás quieren para empezar a hacer caso a lo que tu verdadero Yo Soy desea. Y no te equivocas cuando haces caso a tu verdadero yo soy, independientemente de que según los cánones que tú has aprendido, esté mal. Te puedo asegurar que no te equivocas cuando haces lo que verdaderamente quiere tu alma.

Deja de querer controlarlo todo, de querer dominarlo todo, de “eso está bien, esto está mal”, porque no sabes lo que de verdad está bien o está mal.

Debes hacer lo que sienta tu corazón y lo primero que tienes que empezar a hacer es que no te importe lo que hacen los otros, por lo tanto, no te importan lo que opinen los otros.

Si dejas de juzgar y de criticar, no te importa lo que opinen los otros de ti. Haces lo que tu verdadera esencia te dice ahora, no dentro de un rato, ahora mismo.

Tienes que escuchar ahora qué es lo que desea tu corazón. Empieza a manifestar tu verdadera esencia independientemente de lo que está tildado por la sociedad.

Vas a tener que ser un mentor de la luz. Cuando hay una planta, tú la tienes que cuidar, que regar y que amar porque ella te va a dar frutos.

Tú eres ese mentor de la luz en la cual vas a empezar a dar frutos y los frutos de tu vida van a ser lo que los demás empiecen a disfrutar, a querer ser como tú, y tú vas a ser el mentor de la luz para otros.

Quiere decir que cuando tú te liberas de tus propias sombras haciendo lo que de verdad quieres, vas a poder ser ese mentor de luz para otros y vas a tener que “regar” y cuidar eso para poder darles tus frutos.

¿Y sabes cómo lo vas a hacer? Solamente a partir de este momento del ahora, dejar de criticar y de juzgar porque cuando dejas de hacerlo, también dejas de criticarte y juzgarte a ti mismo.

Cuando dejas de hacerlo empiezas a manifestar tu verdadera esencia y tu verdadera presencia yo soy porque haces lo que de verdad deseas en cada instante de tu ahora.

Ahí es cuando empiezas a manifestar tu verdadera esencia, total y absoluta luz.

Por lo tanto, te tienes que convertir en ese mentor de la luz y vas a tener que regar cada instante de este ahora y cuidar cada instante esta “plantita” porque tú eres la que va a dar los frutos, así que empecemos por nosotros mismos.

Acuérdate de no criticar y no juzgar, no solamente al otro, sino a ti mismo.

No vivir apegado absolutamente a nada en esta vida, aceptar lo que viene.

Recuerda que tenemos que consumir o transmutar, aceptar lo que viene con total valentía, aceptación y gratitud, independientemente de lo que sea que estés viniendo.

Cuando lo aceptas tal cual es, empiezas a vivir cada momento del ahora en tu presencia yo soy y todas las cosas que vas a atraer a tu vida van a ser perfectas porque vas a dejar de engañarte a ti mismo haciendo las cosas que “deberías hacer”, para empezar a hacer las cosas que de verdad sientes.

Te puedo asegurar que es el fluir más grande y más hermoso que vas a tener en tu vida.

Si tú quieres cambiar al mundo, la fuerza está en ti. Si quieres cambiar la sociedad, cambiar a tu familia o cambiarte a ti mismo, la fuerza está en ti. Así que deja de ver en los otros y deja de dejar tu vida en los otros porque la fuerza está en ti.

De ti no dependen los gobiernos, no depende cómo va la Tierra, no depende cómo va tu familia.

De ti depende tu fuerza, sacar tu luz y empezar a vivirla, sin importarte lo que los demás opinen de ti.

No importa lo que tu familia decida para sus propias vidas, no importa lo que quieran experimentar. A ti no te importa, déjalos que se equivoquen, que hagan lo que ellos desean y que experimenten su propia esencia, porque la luz y la oscuridad tienen que coexistir, es solo un paso temporal en esta vida.

Ellos para poder manifestar la luz, van a tener que consumir esa oscuridad.

Deja de controlarlo, deja que hagan todo como tú quieres, preocúpate tú por no criticarte, juzgarte y dejar de hacer las cosas por cumplir las expectativas de los otros.

Recuerda muy bien que para otros lo que es oscuridad, es probable que para ti sea luz. Lo que otros tilden en ti como algo oscuro, es probable que sea tu luz.

Si quieres ser libre tienes que dominar tus sombras

Reconoce que la fuente de todo es luz y oscuridad. Aceptar tu sombra. Eso lo harás en la medida que sepas discernir qué hacer en cada momento del ahora, independientemente de los que los demás opinen de ti.

Vas a tener que saber que el origen de la libertad está en ti, dejar de criticarte y juzgarte a ti y a los demás para poder vivir sin apegos, en libertad, en gratitud, aceptando cada momento del ahora como viene.

Ser el mentor de la luz, manifestar esos frutos para que los demás puedan verlos en ti y puedas mostrar tu luz a través de tus frutos y no de tus palabras.

Vas a tener que ser la fuerza, esa fuerza es vivir en libertad.

Vivir en libertad sin imponer nada a nadie, sin imponerte a ti mismo absolutamente nada. Ser la libertad, experimentar la libertad.

Vas a tener que empezar a disfrutar, soñar, desear sin culpas, olvidarte del otro para ser tú mismo y olvidarte de Dios para poder ser Dios.

Ser libre es ver, oler, oír, degustar, palpar, sentir lo que deseas sin importar lo que los otros piensen, opinen o digan.

En el universo, el pasado, el presente y el futuro es una unidad. Lo único que cuenta es el presente.

No existe el tiempo, lo único que cuenta es el presente, este momento ahora, por lo tanto, vívelo con total intensidad y con extrema sabiduría.

Si te gustó este artículo y quieres profundizar más en el concepto de luz y oscuridad, te recomiendo que leas el artículo anterior: Ilumina la oscuridad